Disertaciones hacia la modernidad: Historia de Grecia (fundamentos) y un concierto para piano


PartenónMe parece ingente la dimensión del tema que pretendo desarrollar en los martes de Historia al respecto del desenvolvimiento del los hechos políticos, sociales, culturales y filosóficos que han marcado la visión histórica de la humanidad. Al respecto, he decidido escribir apuntes semanales que expongan con sencillez, mayor detenimiento y claridad el curso de los acontencimientos y a su vez comentarlos no en una visión exclusivamente de retrospectiva, sino siempre en relación con los acontencimientos actuales. Con un poco de esfuerzo, para esta semana estará listo el primer apunte que por supuesto podrán descargar gratuitamente desde este blog, en una sección especial que tendrá por nombre ‘apuntes históricos’, misma que encontrarán a un costado de la página principal de esta parcela virtual.

Hablar sobre el legado de la cultura helénica y del período helenístico es adentrarnos en un mundo que ha sido recorrido no pocas veces por bastantes pensadores desde hace ya considerable tiempo, así que estas ‘entradas de blog’ serán una especie de ‘abstract’ o resumen con consideraciones informales e ideas al aire sobre los tópicos históricos. Pero no por ello estamos censurados de reconsiderar el legado helénico pues de esta cultura se desprende la visión occidental del mundo, que me parece un punto de partida unitario del cual surgen a su tiempo y de forma especializada en cada caso, los distintos ramos del saber. ¿Cómo podríamos desdeñar la organización y el pensamiento político de la cultura helénica? La polis griega es el  fundamento de las principales corrientes modernas de la democracia, por lo que no es casualidad que hoy en día la democracia, pese a su distinto abordaje en relación con el contexto social, sea objeto de análisis en cuanto racionalización de los agentes políticos que interactuan en un Estado, siempre en el marco de inspiración o gestación helénica. Claro que la actual visión de la democracia no es el modelo de Estado por excelencia pues siempre el papel de la crítica hará énfasis sobre la necesidad de equivocidad aparentemente inherente al pensamiento de corte racional, por lo que es nuestro deber no por obligación sino por compromiso social en cuanto humanismo, ampliar nuestro espectro a la diversidad del pensamiento y de las propuestas de estructuras sociales que se nos puedan presentar siempre conscientes del factor humano que tiende a banalizar los principios de gestación de las ideas.

Si consideramos un poco el perído del auge de Grecia, nos remitimos hacia los Siglos V y IV a.C. donde ocurrió una síntesis antropológica, económica, política y filosófica del desarrollo de la humanidad. Pero entender aisladamente la edad de oro de una ciudad como Atenas, es ahogar la gestación de nuestra opinión personal, como de la conciencia de los problemas humanos que se han presentado básicamente desde siempre pero en diferente proporción. Así, es necesario entender la génesis de la democracia ateniense como la adaptación al cambio de una sociedad que enfrentaba una marcada desigualdad entre sus habitantes, unos ricos y otros pobres y esclavos, por lo que las reformas de Solón y Clístenes son de crucial importancia en la resolución de tales dilemas que acercaron a Atenas a la guerra civil. Aquí podemos apreciar que la desigualdad (económica y social) ha sido una carga natural que la sociedad ha tratado en varios contextos. También, hemos de saber que la prosperidad intelectual de Atenas y Grecia en general se ha debido a una fuerte tradición oral dentro del marco homérico pues aunque las diversas ciudades-estado se encontraban aisladas unas de otras, la empatía hacia sus iguales se encarnaba en la estrecha relación determinada por las obras clásicas de La Ilíada y La Odisea.

De esta forma, la llamada eunomía (orden, buen gobierno), se legitima en una tradición de origen común que poco a poco desarrolla las ideas e instituciones que dieron tanto prestigio a la cultura helénica, mucho en parte por su propia iniciativa, así como por el peligro latente que representaba el imperio Persa a la aparantemente frágil Grecia. Sin duda que debemos mucho a los griegos, pero nos equivocaríamos si pretendemos asumirles un carácter universal e inequívoco en exclusión de las demás culturas. La guerra del Peloponeso es un ejemplo de la sobreadmiración de una sociedad  a sí misma (Atenas) que termina por decaer, sacrificando parte de su idílico conocimiento virtuoso, cívico, razonado, bello, perfecto, a las necesidades naturalmente dionisiacas y de necesidad bélica como agente legitimador del poder político. En este punto es donde se inserta la teleología de la tragedia griega, cuya exposición va de la mano del desarrollo crítico de Platón para su propia sociedad al calificarla de injusta y proponer un modelo de sociedad ideal.

No podemos negar los grandes avances de la cultura griega y tratar de clasificar dogmáticamente sería caer en el error de relegar a la razón la nada fácil tarea de comprender la diversidad y las cuestiones de vida y pasiones que se nos presentan no únicamente como razón en sí, sino como experiencia a la vez que apolinea, dionisiaca en su sentido de imperfección. A su vez como celebramos sus aportes a las matemáticas, la arquitectura, la organización política, el arte y el pensamiento en general, también reconocemos la imposibilidad de un ser exclusivamente estático y perfecto, pero no por ello negamos del todo la posibilidad del orden y la armonía en las expresiones fenoménicas de la sociedad, sino que únicamente interiorizamos que bajo ciertas circustancias, el hombre es capaz de saberse razón en sí y buscar la apoteosis, la forma idílica, la belleza y la perfección, cuestiones nada desdeñables en la particularidad pero que con reservas pueden aplicarse a cierta generalidad.

————————————————————————————————————————————–

Para este martes musical, les anexo el video de uno de mis conciertos favoritos para piano de Mozart, a saber, Piano Concerto No. 21 in C, K 467 – 1. Allegro Maestoso, que corresponde al primero de tres movimientos. Bastante alegre, ameno, diría que incluso divertido y oportuno para una noche tranquila o para cuando necesiten tranquilizar un poco vuestro espíritu.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: